La Luna del Cazador, el plenilunio de octubre de 2026, alcanzará su máxima iluminación alrededor de las 22:11 horas de este domingo 25 de octubre, tiempo del centro de México. El satélite comenzará a aparecer por el horizonte entre las 17:40 y las 17:42 horas, y permanecerá visible durante la noche si las condiciones meteorológicas lo permiten.
El fenómeno podrá observarse a simple vista desde distintos puntos del país. La salida de la Luna será uno de los mejores momentos para contemplarla, ya que su cercanía con el horizonte puede generar una apariencia más grande y tonalidades anaranjadas o rojizas por efecto de la atmósfera.
Horarios clave para observarla
- Salida de la Luna: entre las 17:40 y las 17:42 horas del domingo 25 de octubre.
- Máxima iluminación: alrededor de las 22:11 horas, tiempo del centro de México.
- Puesta de la Luna: cerca de las 07:00 horas del lunes 26 de octubre.
Para disfrutar mejor del espectáculo astronómico, se recomienda buscar un sitio con una vista despejada hacia el horizonte oriental y alejado, en la medida de lo posible, de la contaminación lumínica. No es necesario utilizar telescopio, aunque unos binoculares pueden ayudar a distinguir detalles de la superficie lunar.
Consejos para fotografiar la Luna del Cazador
Las cámaras réflex o sin espejo permiten obtener mejores resultados mediante el modo manual. Una configuración inicial puede incluir una apertura de diafragma entre f/8 y f/11, una velocidad de obturación de entre 1/200 y 1/400 segundos y una sensibilidad ISO de 100 a 200.
El uso de un trípode y un disparador remoto ayuda a reducir las vibraciones. También es conveniente enfocar manualmente y utilizar la función de ampliación en pantalla para ajustar la nitidez sobre el disco lunar.
En teléfonos inteligentes, se recomienda utilizar el zoom óptico de manera moderada y reducir la exposición después de tocar la Luna en la pantalla. Este ajuste evita que el satélite aparezca como una mancha blanca sin detalles.
La Luna del Cazador recibe este nombre por una tradición asociada con el periodo posterior a la cosecha en algunas regiones de Norteamérica. En esa época, la luz del plenilunio facilitaba las actividades nocturnas antes de la llegada del invierno.

