Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil en la segunda vuelta celebrada el domingo 25 de octubre de 2026, con 51.79% de los votos válidos y 64 millones 256 mil 232 sufragios. El senador Flávio Bolsonaro obtuvo 48.21%, equivalente a 59 millones 826 mil 41 votos, de acuerdo con el resultado anunciado por el Tribunal Superior Electoral.
La victoria representa el cuarto mandato presidencial de Lula y una remontada frente a Flávio Bolsonaro, quien había quedado en primer lugar durante la primera vuelta. El resultado también marca la primera ocasión en que el candidato que ocupó el segundo puesto en la primera ronda logra imponerse en la segunda desde la adopción de este sistema electoral en Brasil.
Flávio Bolsonaro anuncia impugnación
Tras conocerse el resultado, Flávio Bolsonaro afirmó que no reconocerá la victoria de Lula y adelantó que su partido solicitará la anulación de los comicios. Sus reclamos se concentraron en la decisión de ampliar dos horas el horario de votación en algunas secciones debido a problemas de transporte para los electores.
La extensión permitió que determinadas casillas permanecieran abiertas hasta las 19:00 horas, tiempo de Brasilia. La medida obligó a realizar ajustes operativos y a suspender temporalmente parte del procesamiento de los boletines de urna, según el balance presentado por la autoridad electoral.
Una elección con alta participación
Más de 128 millones de personas acudieron a las urnas durante la segunda vuelta, mientras que la abstención se ubicó alrededor de 19.2% del electorado habilitado. El Tribunal Superior Electoral informó que fueron utilizadas 499 mil 248 urnas, de las cuales 1,551 tuvieron que ser sustituidas.
La jornada estuvo marcada por dificultades relacionadas con el transporte público y por la decisión judicial que permitió prolongar la votación. La autoridad electoral señaló que las medidas adoptadas hicieron posible continuar con el conteo y concluir la divulgación del resultado.
Un nuevo mandato en un país dividido
Lula asumirá un nuevo periodo al frente de Brasil después de una campaña polarizada y de una contienda definida por un margen estrecho. El resultado deja al país ante el reto de atender las diferencias políticas entre el oficialismo y el sector encabezado por el Partido Liberal.
El presidente electo deberá comenzar ahora la transición hacia su nuevo mandato, mientras las autoridades electorales analizan los recursos que eventualmente presente la candidatura de Flávio Bolsonaro.

