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¿Hackearon tu cuenta de ChatGPT? Sigue estos pasos para protegerla

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Una cuenta de ChatGPT comprometida puede exponer conversaciones, archivos e información personal o laboral que se haya compartido en ella. Si sospechas que alguien accedió sin autorización, cambia la contraseña, cierra las sesiones activas y revisa la actividad para limitar el acceso.

El alcance del riesgo depende de lo que hayas compartido y de las funciones o servicios conectados a tu cuenta. Por eso, además de recuperar el acceso, conviene comprobar si hubo cambios o acciones que no reconoces.

Qué hacer si alguien entró a tu cuenta

  1. Cambia la contraseña por una nueva, robusta y exclusiva. Si accedes mediante Google o Microsoft, revisa también la seguridad de esa cuenta y actualiza su contraseña si crees que pudo quedar expuesta.
  2. Cierra las sesiones activas desde la configuración de seguridad. El cierre en otros dispositivos puede tardar hasta 30 minutos en completarse.
  3. Revisa el historial de seguridad, las conversaciones y la configuración. Busca inicios de sesión, mensajes, cambios o usos de funciones conectadas que no reconozcas.
  4. Activa la autenticación multifactor después de cambiar la contraseña y cerrar las sesiones. Este paso añade una comprobación al inicio de sesión, pero por sí solo no cierra sesiones que ya estaban abiertas.
  5. Contacta al soporte oficial de OpenAI si perdiste el acceso, detectaste actividad no autorizada o no puedes confirmar que la cuenta esté protegida. Si usas la API, revisa también su actividad y elimina las claves que pudieran estar comprometidas.

Cómo pueden obtener acceso

Entre las vías señaladas están los mensajes de phishing que imitan comunicaciones de OpenAI para dirigir a páginas falsas, la reutilización de contraseñas filtradas y el robo de credenciales desde dispositivos comprometidos. Dejar una sesión abierta en un equipo compartido o ajeno también puede facilitar el acceso.

Una vez dentro, una persona no autorizada podría consultar información guardada en conversaciones o archivos y, según los permisos habilitados, usar servicios conectados. Si compartiste datos de clientes o documentos de trabajo, informa al área responsable de seguridad para que evalúe el posible impacto.

Para reducir riesgos, utiliza contraseñas distintas y desconfía de enlaces que soliciten credenciales. Si sospechas que tu cuenta fue comprometida, actúa pronto y revisa también la seguridad del correo electrónico asociado.