La Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Hidalgo emitió un semáforo amarillo y pidió a la población extremar precauciones ante el riesgo de nuevos deslaves y derrumbes, principalmente en comunidades de la Sierra y la región Otomí-Tepehua afectadas por las lluvias recientes.
Aunque las precipitaciones han disminuido, el suelo permanece saturado de humedad y puede reblandecerse, lo que incrementa la posibilidad de deslizamientos de tierra, desprendimientos de material y afectaciones en caminos y carreteras.
Pronóstico de lluvias, frío y viento
Para el miércoles 28 de octubre, el Servicio Meteorológico Nacional previó intervalos de chubascos de entre 5 y 25 milímetros en Hidalgo. Además, se estimaron temperaturas mínimas de entre cero y cinco grados Celsius en zonas altas, así como vientos de 10 a 20 kilómetros por hora con rachas de hasta 40 kilómetros por hora.
Las condiciones meteorológicas pueden provocar encharcamientos, escurrimientos e incrementos en los niveles de ríos y arroyos. Las rachas de viento también representan un riesgo por la posible caída de ramas, árboles y objetos colocados en estructuras inestables.
Recomendaciones ante el riesgo de deslaves
- Evitar cruzar ríos, arroyos, vados, calles inundadas o corrientes de agua, a pie o en vehículo.
- No circular por caminos obstruidos con lodo, piedras o material desprendido.
- Mantenerse alejado de laderas, barrancas, cauces y zonas con antecedentes de derrumbes.
- Identificar rutas de evacuación, refugios temporales y puntos de reunión establecidos por las autoridades.
- Tener disponibles documentos personales, medicamentos y artículos esenciales ante una eventual evacuación.
Protección Civil recomendó prestar especial atención a niñas, niños, personas adultas mayores y otros grupos vulnerables debido al descenso de las temperaturas. También pidió asegurar láminas, lonas y objetos que puedan desprenderse por el viento.
La dependencia mantiene vigilancia en coordinación con las unidades municipales de Protección Civil para dar seguimiento a las zonas afectadas. Ante señales como grietas en el terreno, caída de piedras, inclinación de árboles o postes y escurrimientos inusuales, la población debe retirarse del sitio y reportar la situación a las autoridades.

