Autoridades de Utah anunciaron el martes 27 de octubre de 2026 que Ted Bundy fue responsable del asesinato de Melissa Ann Smith, una adolescente de 17 años cuyo cuerpo fue localizado en 1974, después de que un cazador lo encontrara en un bosque de la zona de Summit Park.
La conclusión se basó en pruebas de ADN recuperadas durante la autopsia de Smith, así como en la comparación con material genético relacionado con otra víctima. El hallazgo permitió cerrar un caso que permaneció sin resolver durante más de cinco décadas.
La investigación estableció que el perfil genético del cromosoma Y encontrado en las evidencias de Smith era altamente similar al perfil completo de Bundy. Además, las autoridades consideraron elementos relacionados con el patrón de conducta, el motivo, los medios y la oportunidad.
Los investigadores habían detectado similitudes entre el caso de Smith y el de Laura Ann Aime, otra adolescente de Utah cuyo asesinato fue atribuido a Bundy mediante pruebas de ADN en abril de 2026. El 14 de julio, el laboratorio estatal confirmó que el perfil obtenido de las evidencias de Aime coincidía con el recuperado del cuerpo de Smith.
Melissa Ann Smith desapareció en 1974 y su cuerpo fue encontrado nueve días después. El expediente permaneció abierto durante décadas, aunque las autoridades habían señalado similitudes con otros casos vinculados al asesino en serie.
Las autoridades informaron que ya se pusieron en contacto con los familiares más cercanos de Smith. También indicaron que continúan revisando otros casos no resueltos que podrían estar relacionados con Bundy.
Bundy fue ejecutado en Florida en 1989 por los asesinatos de dos mujeres en la casa de la hermandad Chi Omega de la Universidad Estatal de Florida, cometidos en 1978. Antes de su muerte confesó algunos delitos que no habían sido identificados por la policía, aunque no todos esos casos han sido confirmados.

